LA NIÑA DE LA CAJA DE CRISTAL : Cuento para ñinos y padres

By | 15 noviembre, 2022

la niña de la caja de cristal

LA ÑINA DE LA CAJA DE CRISTAL

Érase una vez una niña que vivía en un pequeño pueblo de Suiza. Su madre la amaba y todo hacía para que la niña estuviera bien. Pero al mismo tiempo, se preocupaba mucho por lo que podría pasar a su hija, fuera de casa. Cuando la miraba, siempre le decía:

– ¡Qué hermosa eres, mi niña! Tus ojos son muy bellos, tu piel es blanca y suave como el algodón y tu cuerpo es frágil como el cristal, solo quiero que sea feliz, que nada te moleste y nadie te lastime.

Su preocupación era tan grande que se convirtió en una obsesion, hasta que un día decidió meter a la niña en una gran caja de cristal para que estuviera a salvo de cualquier peligro. A través de un agujerito le daba de comer y beber, y en los días que hacía sol, llevaba la caja hasta el jardín de la casa para que la niña viera el paisaje y escuchara el canto de los pájaros.

La pobre niña, muy obediente y sin quejarse, solo miraba a todo a través del cristal. No respiraba aire fresco, ni tomaba sol, ni tenía espacio para moverse, correr, ni niños con quienes jugar. Los días pasaban y la niña se ponía cada vez más pálida, triste y ojerosa. Cada día le desinteresaba más por lo que sucedía a su alrededor.

Un día, su madre tuvo que salir y dejó a la caja con la niña junto a la puerta que daba al jardín. Desde allí, la niña podía ver a los niños jugando, corriendo y riéndose. Al ver esto, la niña empezó a llorar desconsoladamente porque deseaba ser como los demás niños.

Lloró durante mucho tiempo hasta que le acercó un duende a la celda de cristal y le preguntó si quería jugar con los niños. La niña se levantó, paró de llorar y le dijo que sí al duende. Inmediatamente, el duende usó su varita mágica y, sin lastimar a la niña, rompió el cristal, dejándola libre.

Sí, ¡La niña estaba libre! Finalmente ella pudo sentir el aire fresco en su mejilla, el aroma de las flores, y el calor de los rayos de sol. Entonces empezó a corretear sobre la hierba y a jugar con los demás niños. La niña recuperó su vitalidad.

Pero cuando nadie lo esperaba, la madre de niña volvió y se llevó un tremendo susto al ver la caja de cristal rota y a su hija libre. Salió de casa y vio a la niña riéndose, saltando y jugando con los demás niños. Por un momento, pensó en regañar a la niña, pero cuando la vio tan feliz y tan llena de vida, se acercó a ella y le dio un abrazo muy, muy fuerte. La niña le contestó al abrazo y luego volvió junto a los niños, mientras su madre recogió los cristales rotos y se olvidó de la caja para siempre.

Después de haber leído, Responde a las siguientes preguntas

  1. ¿De qué se preocupaba la madre de la niña?
  2. ¿Qué hizo la madre para proteger a su hija?
  3. ¿Quién liberó a la niña de la caja?
  4. ¿Qué pasa con la niña por estar encerrada en una caja?
  5. ¿Cómo comía y bebía la niña?
  6. ¿Qué más te ha gustado de este cuento?
  7. ¿Crees que los niños deben estar encerrado para estar protegidos?
  8. ¿Cuál fue la reacción de la madre al ver a su hija libre?
  9. ¿Qué hizo la niña cuando finalmente pudo salir de la caja?
  10. ¿Compartirías este cuento con tus amiguitos?
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